RUTAS POR EL PARQUE

RUTA A LA ERMITA DE SAN FRUTOS

RUTAS EN CANOA

DISFRUTA DE UN PASEO EN PIRAGUA POR EL FONDO DEL CAÑON

LA MAYOR COLONIA DE BUITRES LEONADOS DE EUROPA

MÁS DE 600 PAREJAS

DESCUBRE LAS MEJORES VISTAS DEL PARQUE NATURAL

RUTA ERMITA DE SAN FRUTOS

TE PRESENTAMOS LA RUTA MÁS SENCILLA DE APENAS 2 KM PARA REALIZAR EN FAMILIA

¿ Que rutas se pueden realizar en el parque natural de las Hoces del río Duratón?

Muchas rutas se pueden realizar en el parque natural de las Hoces del Duratón pero nos vamos a centrar en la más sencilla.Esta ruta es la más sencilla para realizar en familia y poder disfrutar en poco tiempo de la grandiosidad de este parque natural

El punto de partida es la localidad de Villaseca en Segovia. Una vez aquí junto a la iglesia románica de Santo Tomás, al lado de la carretera, cogeremos un desvío que nos indica Ermita de San Frutos.

La pista es de grava y no se encuentra en buen estado por lo que deberemos ir a una velocidad lenta con nuestro vehículo esquivando los posibles baches que haya por el camino. En poco más de 4 kilómetros habremos llegado al parking de la ermita de San Frutos.

Dejaremos el coche en este parking para comenzar una breve ruta de apenas 900 metros de ida y otros tantos de vuelta.

El camino de ida está perfectamente señalizado y es en breve descenso. A unos 200 metros del comienzo tenemos en la primera curva un pequeño desvío hacia un mirador a nuestra derecha según bajamos en el que podremos contemplar las hoces del Duratón y la ermita románica de San Frutos. Desde este mirador podremos sacar una bonita postal.

Retomamos el camino principal y enseguida llegamos a la ermita románica de San Frutos que son los restos de un antiguo conjunto monástico ubicado en la provincia de Segovia. La capilla salvo contadas excepciones suele estar cerrada al público.

Además de la iglesia podemos recorrer las ruinas del conjunto monástico, las estancias de los monjes, la cocina, el refectorio etc…así como un pequeño cementerio.

El conjunto arquitectónico cuenta con señalización y paneles informativos.

Es recomendable hacer la ruta a primera hora de la mañana para poder sacar las mejores fotos posibles de las hoces del Duratón. ya que el sol quedará a nuestra espalda.

Recordar también tener siempre precaución si vamos con niños pequeños en los acantilados.

PUNTO DE SALIDA DEL RECORRIDO

OTRAS RUTAS

SENDA DE LOS DOS RIOS

Esta senda tiene la particularidad de ser circular, con una de longitud media con un poco más de 5 km, y que nos ofrece la posibilidad de llegar al lugar en el que los dos ríos que rodean la villa de Sepúlveda se encuentran: El Duratón y el Caslilla.

En esta ruta hay bastantes cosas por ver del patrimonio histórico artístico de Sepúlveda y se puede recorrer con bastante facilidad. Podemos encontrar el mirador de la Iglesia de la Virgen de la Peña, la calzada romana y el Puente de Picazos

La ruta la iniciamos en la plaza Mayor de Sepúlveda, antes os recomendamoss visitar la casa del parque que se encuentra a penas a 100 metros de distancia, junto a la iglesia de Santiago. El tiempo estimado para realizarla es de 1 hora y 30 minutos.

Esta bonita ruta que enlaza las riberas del Duratón y el Caslilla nos muestra los restos de las antiguas murallas de Sepúlveda y alguna de las siete puertas que permitián el acceso a la ciudad.

El recorrido comienza en la casa del parque de Sepúlveda donde se encuentra situado el centro de interpretación de las hoces. Desde aquí llegaremos a la pimera de las puertas  que veremos en la ruta, la puerta del Azoguejo. La primera de nuestras paradas será la iglesia románica de la Virgen de la Peña de la que destaca su tímpano románico sobre la puerta de entrada. Justo detrá de ella a pocos metros podemos ver un espectacular mirador donde contemplar las primera hoces del río duratón.

Desde aquí cogiendo el camino junto al caurtel de la guardia civil tomamos el sendero perfectamente marcado que nos lleva hasta la puerta de la Fuerza que en la edad media daba acceso a los barrios de San Pedro y Santa Eulalia. Atravesamos la puerta y por los restos de una calzada romana vamos buscando el puente de Picazos. Según bajamos hacia el puente tenemos ante nosotros el valle de Valparaíso.

Atravesamos el puente de Picazos para continuar por la orilla derecha del río y tras atravesar una pasarela de madera conocida como la pasarela del Icona llegaremos al punto donde se juntan el río Duratón y el Casilla. Muy cerca se encuentra la presa de la fábrica de la luz donde podemos ver los restos de un edificio construído en los años 20 del siglo pasado para crear la energía para el alumbrado de la localidad. Poco a poco llegamos al puente romano de Talcano del que actualmente solo queda un ojo, este es el punto de partida para realizar la ruta de la senda larga de las hoces.

Desde este punto nos iremos acercando poco a poco al casco histórico de Sepúlveda hasta llegar a la puerta de Castro de la que solo se conserva una parte. Nos adentramos de nuevo en la zona amurallada y tras atravesar la puerta de Duruelo llegamos al punto de comienzo de la ruta.

Además de estas rutas de senderismo, también tenemos la Senda de la Bega con unos 9 km de distancia, la Senda de la Molinilla de un poco más de 3.5 km de longitud y la Senda de la Glorieta con una distancia de 1.6 km.

Los diferentes caminos que podemos tomar para conocer y disfrutar de las hoces del río Duratón son todas de gran belleza y valor, y cada una tiene sus particularidades, por lo que si estarás por unos días en la provincia de Segovia valdrá la pena recorrer una ruta cada día.

RUTA LARGA

De todas las rutas de senderismo que las hoces ofrecen, una de las más emblemáticas es la llamada senda larga, una ruta que comienza desde el Puente de Talcano, cerca de Sepúlveda, y que acaba en el Puente de Villaseca en las profundidades del cañón, con un total de 10 km de longitud, y el doble si se desea regresar a pie a Sepúlveda. Su dificultad es media baja. El recorrido lo podremos hacer a pie o en bicileta y discurre todo el tiempo por la margen izquierda del río Duratón.

Esta ruta tiene la particularidad de permitirnos recorrer las Hoces del Duratón no por la parte alta de las hoces, sino abajo, cerca del río, lo cual da una perspectiva muy distinta, y por supuesto, no por ello menos bonita.

A lo largo del camino podremos ver restos de la intensa actividad agrícola que se desarrolló en esta zona hasta hace poco tiempo.

Eso sí, nos encontramos en una zona de reserva del parque natural y para esta ruta es necesario obtener un permiso algunos meses del año, debido a que las bonitas especies de aves que allí habitan,  se encuentran en su época de cría. Te recordamos que en las hoces del Duratón está la colonia más grande de buitre leonado de Europa con más de 700 parejas censadas.

El camino comienza junto al parking que hay al lado del puente de Talcano. Nos encontramos en una zona de reserva por lo que para realizar esta ruta como hemos dicho hay alguna restricciones.

Desde el 1 de enero hasta el 31 de julio, debido a la cría de las aves rapazes deberemos solicitar un permiso para realizar esta ruta y lo podemos obtener en la casa del parque situada en Sepúlveda o en el teléfono 921540322. La ruta está restringida a cinco personas cada 20 minutos y no está permitida para grupos organizados.

El trazado es prácticamente llano y discurre junto al río Duratón. A lo largo de la ruta nos encontraremos con tres fuentes de agua: la fuente de la Hontanilla, la fuente Redonda y la fuente del Chorrillo. Aproximadamente a mitad de camino se encuentra el puente del Villar. A partir de aquí continuaremos disfrutando de las imponentes paredes calizas del cañón que en algunos puntos pueden llegar a los 100 metros de altura.

A lo largo del recorrido podremos contemplar buitres leonados, águilas reales o halcones peregrinos.

Al final de la ruta llegaremos a la cueva de los 7 altares. Esta cueva está considerada como el primer templo Cristiano conocido en la provincia de Segovia y data del Siglo VII. A día de hoy en ella se pueden distinguir 4 altares tallados en la pared. La cueva fué declarada bien de interés cultural el 29 de diciembre de 1994.

La ruta es de dificultad baja – media y el tiempo estimado en realizar el trayecto de ida y vuelta es de unas 5 horas

RUTAS EN PIRAGUA

Hay varias maneras de conocer el maravilloso entorno del parque natural de las Hoces del Río Duratón, pero una de las más interesante es recorrerlas en piragua.

A lo largo del cañón se pueden hacer varias rutas en piragua. Para ello hay varias empresas de turismo activo que trabajan a lo largo de todo el parque. La experiencia es impresionante, sobre todo porque desde abajo los cañones que forma el río Duratón se aprecian de una forma imponente. Si lo queremos también podremos darnos un paseo en hidropedales o practicar el padel-suf.
Puedes ver más información aquí.

Esta es una ruta muy sencilla prácticamente llana y de muy poca distancia ideal para hacer con niños. La ruta apenas tiene 2 km de longitud de ida y otros tantos de vuelta y discurre en garn parte por zona de sombra.El recorrido parte del área recreativa que hay en el puente de Villaseca. Este es el único punto en el que podremos llegar con nuestro coche hasta el fondo del cañón, nos encontramos en pleno corazón del parque natural de las hoces del Duratón. En la zona hay un amplio parking de tierra, un chiringuito para tomar algo y carteles indicativos para realizar la ruta.

En este punto termina también o empieza según el sentido de la marcha la senda larga de las hoces del Duratón. El camino comienza siguiendo una cómoda y bien marcada senda junto al margen derecho del río Duratón, encajonado por grandes murallones surcados por Buitres y Aguilas Imperiales. A lo largo del recorrido podremos contemplar varias cuevas o grutas que el proceso Kárstico ha ido formando a lo largo de los años y que en su día fueron habitadas por el hombre. En cuanto a la flora transitamos entre, tomillos, zarzas y algunos ejemplares de enebros y sabinas. Cerca del río podemos ver gran cantidad de sauces y alisos y un poco más separados, álamos blancos y negros, fresnos y olmos.

A lo largo del primer kilómetro de la ruta podemos contemplar 3 cuevas. La primera de ellas es la cueva del cura en un pequeño desvío a la derecha. Las paredes de esta cueva son bastantes altas y nos podemos introducir en ella unos pocos metros para contemplarla. La siguiente será la cueva de la Parra más pequeña que la anterior y por último la cueva del santero, bastante más grande que las dos anteriores y la de  Cuarcimalo. Al final del camino llegaremos a la presa de la Molinilla que movía un antiguo molino. En este punto no se puede seguir avanzando, ya que más adelante es una zona de acceso restringido para favorecer la cría de las aves. Desde aquí regresaremos al punto de partida por el mismo camino.

 

 

 

En esta ruta visitaremos uno de los lugares más espectaculares de todo el parque natural. Esta ruta la podemos realizar en coche hasta prácticamente el final o si queremos darnos un paseo andando o en bicileta de montaña. El recorrido parte de la localidad de Sebúlcor. Salimos por la plaza de la Fragua y giramos a nuestra izquierda buscando la pista de grava que nos lleva hasta el parking que se encuentra apenas a 100 metros de nuestro objetivo, el mirador del convento de Nuestra señora de la Hoz. El camino a seguir está perfectamente señalizado pero debemos ir despacio para no saltarnos los carteles que nos indican la dirección a seguir. Cuando llevamos aproximadamente 4 km un cartel a la derecha nos indica la ruta a seguir y apenas otro kilómetro despúes giraremos a la izquierda para ya directamente aparcar nuestro vehículo. Una vez aparcado el coche caminaremos 100 metros y tendremos ante nosotros las espectaculares vistas de las hoces del Duratón y las ruinas del convento del Monasterio de la Hoz en el fondo del cañón. Las ruinas del monasterio se sitúan en una pequeña lengua de tierra junto a un espectacular meandro formado por el río Duratón.

El monasterio de la Hoz fué fundado en el año 1231 por la orden franciscana que permaneción en el monasterio hasta que fúe abandonado en el año 1835. En septiembre del año 1492 tras una fuerte  tormenta, se derrumbó el convento pero se salvó la iglesia. La reina Isabel la Católica encargó las obras para su reconstrucción que terminó Felipe II. En el año 1680 se fundó en el monasterio el primer colegio de misioneros de España. Sin duda una visita obligada menos concurrida que la visita a la ermita de San Frutos y que nos ofrece otras perspectiva de este impresionante parque nartural.